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El dirigente apícola local Oscar Padilla discrepa algo con las cifras de un estudio preliminar realizado en enero por la Federación ApícolaNacional que afirma que en Ñuble un 45% de los apicultores se encuentran en el área de influencia de cultivos transgénicos, de acuerdo a la
información que entrega el SAG a los criadores de abejas.
Mayda Verde Jiménez. Sociedad de Higiene de los Alimentos. Consejo Científico Veterinario de Cuba.1Parte I. Publicada por: Revista “Conciencia Rural. La vida del campo”. Año 6/Nº 32/julio 2011. P. 48-49. Argentina. ISSN-594976. (Materiales de continuación en imprenta) www.twitter.com/concienciarural
I. Introducción.
Producción de alimentos, biodiversidad y polinizadores Producir alimentos es hoy un reto para todos los países del mundo y de manera decisiva, conlleva a optar políticas y programas liderados por los Estados, de manera que garanticen la conservación, uso y multiplicación de los recursos vegetales y animales, concebidos de manera tal, que propicien un desarrollo armónico y en equilibrio con los ecosistemas y las características socio culturales de los pueblos, sin afectar la conservación de la diversidad biológica y eviten el deterioro de los ecosistemas (afectados ya por los efectos antrópico y del cambio climático), contribuyendo a asegurar la vida en la biosfera, de la cual formamos parte.
La complejidad de las cadenas alimentarias y la globalización de los mercados, requieren asegurar la inocuidad de los alimentos, obligando a identificar los peligros y los puntos críticos de contaminación durante el proceso productivo. Los productos de la apicultura y sobre todos, la miel, han constituido para Cuba un rubro importante y tradicional de exportación, consignada a mercados de países miembros de la Comunidad Europea, la que exige se cumplan con Directivas y Regulaciones que lo condicionan, fijando los límite máximo de residuos que admiten para las sustancias tóxicas contaminantes y sus metabolitos: agrotóxicos, antibióticos, antiparasitarios o metales pesados.
La FAO en 2005, declaró que el cambio climático global no solo había significado el incremento de las tierras áridas y desérticas, sino que también, aumentarían las enfermedades de los animales y las plagas con los consiguientes perjuicios a las economías de los países agrícolas.

















